Seamos consumidores responsables

¿Qué pasa con los que comemos y el cambio climático?…En este artículo: “Seamos consumidores responsables” queremos aportar consejos sobre cómo podemos ayudar a frenar el cambio climático.

Alimentación para frenar el cambio climático

Si estás leyendo este artículo, posiblemente eres de las personas que le preocupa cómo el cambio climático está alcanzando unos niveles tan avanzados y devastadores en nuestro planeta.

Si eres de aquellos que ha ido cambiando sus hábitos en pro de mejorar a un consumo responsable o quieres conocer un poco más sobre cómo puedes poner tu granito de arena, dedica unos minutos a leer.

Hay muchos aspectos en los cuales podemos reflexionar para cambiar los hábitos de consumo y aunque hay cosas que están fuera de nuestro alcance, sí hay otras que podemos hacer para que consumir sea beneficioso y responsable para el entorno.

¿Cómo podemos alimentarnos con responsabilidad y formar parte del cambio para frenar el cambio climático? Para un consumo consciente

Aprende a ser un consumidor responsable y consciente

Son muchos los factores que han llevado el planeta hasta la situación en la que estamos viviendo, pero desde el punto de vista de consumidor, podemos ser parte de ese cambio para ir a mejor o por lo menos no a peor…

Si también te interesa la importancia de consumir comida ecológica, no te pierdas nuestro artículo: Jaime Aguirre de Frutos de Utopía

Te invitamos a leer algunas de las afirmaciones de “seamos consumidores responsables” Muchas las podemos incluir habitualmente en nuestra vida para ser parte de ese cambio:

  •  Reflexiona sobre tus hábitos de consumo: Muchos de los alimentos que consumimos, en especial de origen animal pueden ser perjudiciales para el entorno. La producción de algunos alimentos generan gases efecto invernadero por gramo o kilogramo.
  • Compra lo que puedes comer: La comida que tiramos son como recursos que no se han consumido pero han requerido de un esfuerzo para ser producidos y transportados hasta nuestra mesa.
  • Aumento de productos animales: En los últimos años, el consumo de productos animales ha aumentado de manera vertiginosa y los consumidores incluyen a diario estos productos en su dieta.
  • Sustitución de productos de origen animal por otros: El aumento de la demanda de consumo animal está sobre pasando la oferta que la tierra puede ofrecer al ser humano.
    • Los insectos se están convirtiendo en una opción más sostenible pues requieren menos energía y espacio que la producción de mamíferos y aves.
  • No es lo mismo llegar en camión que por barco o en avión: Consumir productos de producción local siempre es una opción más sostenible que alimentos importados. Si para llegar a nuestra mesa los importados han requerido de un transporte más contaminante.
  • Un packaging responsable también marca una diferencia: Son muchas las empresas y puntos de venta que ofrecen productos en envases sostenibles, compostables o retornables. Elige siempre la opción más verde y deja de lado el consumo de productos con envases de plástico. Seamos consumidores responsables.
  • Separa y recicla: Aunque a veces puede ser un poco tedioso, separar los envases de los productos es una manera de aportar tu grano de arena a un planeta más verde. Es inconcebible pensar que algunos aún mezclen orgánico con latas de cerveza o bolsas de patatas fritas. Un hábito que se debe mantener aunque estés de vacaciones, el planeta no sabe de festivos y descansos!!!

Consejos para ser un consumidor responsable

  • Ser meticuloso tiene su recompensa: Cada acción cuenta, por eso ten en cuenta que acciones como tirar el aceite de freír por el fregadero también son nocivas. El aceite que quieras desechar debe ir en un frasco y llevarlo a un punto de reciclaje. Depurar el agua tiene un coste muy grande para la ciudad, el consumidor y el planeta.
  • Reutiliza: Por fortuna, ahora es bastante habitual que muchos supermercados vendan bolsas reutilizables para hacer la compra. Además de ser sostenibles, muchas cuentan con diseños divertidos y llamativos que podemos utilizar cientos de veces antes de desechar, ¡elige estas!
  • Has de la nostalgia tu estilo de vida: Además de las bolsas reutilizables del supermercado, las cestas de comprar tradicionales son una opción sostenible, bonita y tradicional. Desempolva las que usaba tu madre cuando eras pequeño y que te traen tantos recuerdos bonitos.
  •  Reutilizar no es ser tacaño: Los tuppers y recipientes de vidrio puedes ser útiles más de una vez y rellenar con ellos muchos de los productos que acostumbras a comprar.
    • Puedes destinar algunos tuppers o recipientes para la carne, pescado, queso o pollo. Así no se usarán tantos recipientes de plástico que contaminen el planeta. Solo recuerda no mezclar estos alimentos frescos entre sí pues podrían contaminarse y enfermarte. Recuerda lavar los recipientes también después de cada uso.
    • Cuando vayas a comprar, lleva tus recipientes y ¡sé parte de ese cambio!

¿Cómo causan los alimentos los gases de efecto invernadero?

¿Cómo causan los alimentos los gases efecto invernadero?

Cada vez que se produce un alimento se generan gases de efecto invernadero que se liberan en la atmósfera. Ahora veremos que muchos de estos procesos productivos son contaminantes hasta que los alimentos lleguan a nuestro plato.

La producción de animales es una de las más contaminantes. Y cuanto mayor es el tamaño del animal, mayor será la producción de gases producidos. Aquí las acciones que forman parte de ese proceso:

  • La crianza de animales requiere de un proceso que incrementa estos gases: Estos animales requieren comida (pienso) que debe ser cultivado para alimentarlos.
  • Para disponer de espacios de cultivo en los cuales alimentarlos, habrán de destruirse bosques y praderas.
  • En la plantación, cosecha y transformación del pienso son utilizadas máquinas y abonos que liberan gases contaminantes.
  • El ganado es el grupo de animales más grandes que consumimos y que debido a su tamaño aumenta más la liberación de estos gases: Los animales producen gases y flatulencias que liberan metano. Además, los establos en los que permanecen los animales deben limpiarse y calentarse, generando más gases contaminantes.
  • Elaborar, transportar y refrigerar los alimentos se convierten en parte de la generación de gases:
    • El ganado que se ordeña por medio de máquinas depositan la leche en tanques refrigerantes.
    • La leche es llevada a centrales de producción donde se calienta, esteriliza y se envasa para transformarla en queso, yogurt, nata, mantequilla..
    • El desplazamiento al supermercado en automóvil o algún transporte.
    • La refrigeración de lo que compramos en nuestros hogares.
    • Los alimentos que no se consumen porque se tiran y todo el proceso vuelve a empezar para tener de nuevo comida en nuestras residencias…

¿Comer solo frutas y verduras, beneficia el planeta y el clima?

Lo que cuesta producir algunos alimentos

Es verdad que muchos gases invernadero son producidos por alimentos de origen animal, pero la producción de frutas y verduras también puede alterar el equilibrio natural del planeta. Y aquí, la producción y transporte de las frutas y verduras también cuenta:

  • El transporte de los alimentos en camión, barco o avión.
  • La refrigeración de estos alimentos hasta llegar a nuestra mesa.
  • Comer productos de temporada y locales es positivo para evitar los gases efecto invernadero.
  • Los productos de procedencia animal si son origen local puede ayudar.

El aumento de la población requiere más del planeta

Consumo de productos animales por persona al año

Según datos, cada segundo nacen en promedio tres personas a nivel mundial. Personas que necesitan agua, alimentos y el uso de muchos recursos para satisfacer la demanda de todos nosotros.

El ahorro de agua y energía juega un papel fundamental para no sobrecargar el clima.

¿Por qué la comida tenía mejor sabor antes?

Muchas veces decimos que ya la comida no sabe a la de antes. Las manzanas, las frutas en general, han perdido esos sabores intensos y jugosos de antaño.

  • Los alimentos son el reflejo de que la tierra está desgastada. No se respetan los ciclos naturales de cultivo ni se dejan descansar los terrenos.
  • El ser humano ha hecho un gran negocio creando extensos terrenos de monocultivos que no favorecen la diversidad animal ni vegetal.
  • Muchas variedades de cereales se han ido perdiendo por el apoyo a estos cultivos en masa.
  • Los climas extremos generan cosechas deficientes.
  • Se dice que si no hay lluvia suficiente, el trigo y las patatas no crecen correctamente.

Como consumidores también somos responsables, no podemos cambiar el mundo tal vez, pero podemos cambiar nuestros hábitos y así poner nuestro granito de arena para un mejor planeta. Seamos consumidores responsables 🙂

*Parte de la información ha sido sacado de: ¿Cuánto calor es 1 grado más?, Qué pasa con el cambio climático? De Kristina Scharmacher – Schreiber y Stephanie Marian

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