Entre “terremotos y réplicas”

Entre terremotos y réplicas” es un escrito del chef Sebastián Baeza sobre uno de los tragos o cocteles más representativos de Chile.

(Escrito por Sebastián Baeza – COOKINGNOW)

Pipeño chileno

El Terremoto, un emblema chileno

Sin duda alguna durante el mes de abril, Chile ha sido el epicentro de movimientos telúricos a nivel mundial, siendo reconocido como uno de los países más sísmicos del mundo.

Ya casi acostumbrados a que se nos mueva el piso constantemente y viviendo con las maletas listas para salir corriendo, el chileno siempre se toma con humor lo que la naturaleza le depara.

Y con esa fuerza que caracteriza a este pueblo, sabe salir adelante de todas las catástrofes.

Quizás con ese humor que aflora en los peores momentos, que nos hace enfrentar la vida de manera positiva o por la picardía envidiable de la gente de nuestro campo, nace uno de nuestros tragos emblemas y quizás por estos días el número 1, el “terremoto”.

Podríamos decir que hoy por hoy no existe ningún chileno que no haya sentido un “terremoto” en su cuerpo, en realidad podría pensarse que somos unos borrachos, lo que no es cierto, ya que solo somos alegres 🙂

¿Qué es el terremoto chileno?

El “terremoto” es un trago que está directamente ligado con la historia de las cantinas en Chile.

Siendo uno de los elíxires más representativos de estas, hace algunos años solo se encontraba en cantinas emblemáticas.

Cantinas como La Piojera, el Hoyo, Los Canallas, el Pipeño o alguna que otra cantina de barrio.

Muchas son las versiones de este trago; pero quizás la más cercana a la realidad es la mezcla de pipeño y helado de piña.

Luego vienen las versiones que le agregan fernet, granadina, curaçao o licor de menta.

Picada chilena

Pipeño, una parte entrañable del terremoto chileno

El pipeño, mirado por muchos como un vino de quinta categoría, ha sido preparado con uvas nobles, a diferencia de otros que poseen el nombre de las cepas respectivas.

Se caracteriza por un corto periodo de fermentación y proceso artesanal de producción.

Todo esto le otorga un color marrón intenso llegando a amarillo, pero nunca transparente.

El pipeño original es elaborado a partir de la uva moscatel, que crece desde la VI región de chile.

Su nombre se origina debido a su proceso de fermentación y almacenaje, donde es reservado en las famosas “pipas”  (toneles de roble chileno).

Este vino es muy floral en nariz, con tonos de lavanda, miel, mosto, cítricos, untuoso y pequeños tonos minerales.

Es así como el Pipeño puede llegar a tener algún parecido con el “late harvest”.

Restaurante El Pipeño

Todo terremoto, tiene su réplica que lo acompaña

Bajo cualquier circunstancia, debemos decir que el “terremoto” es un trago al que hay que respetar.

Pues su dulzor y suavidad en la boca, no son nada más que una sutil máscara para lo que sería una gran borrachera…

Esa sensación de una bebida suave y refrescante, se agudiza a medida que el vaso va bajando y se comienzan a sentir los primeros movimientos que le hacen fama a su nombre.

Generalmente es servido en vasos de aproximadamente medio litro, una medida que para cualquiera podría ser letal.

Pero en algunos casos, hay guerreros que son difíciles de parar y para aquellos personajes, las cantinas crearon “la réplica”, una dosis más pequeña que tira abajo todo lo que dejo en pie “el terremoto”.

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