Cómo hacer el arroz con coco (vídeo)

Anteriormente publicamos en Gustolatino Gastronomía la receta del arroz con coco, una receta muy típica en la Costa Caribe Colombiana y un acompañante ideal en la comida latina, hoy tenemos en el blog el vídeo, con un formato maravilloso que esperamos que les guste por el toque tan especial que tiene…muchas gracias al editor por ese trabajo tan bueno.

Hasta la próxima 🙂

Día de los muertos ¡toda una festividad para celebrar!

La Catarina

La Catarina. Fotografía tomada por Tomascastelazo.

Hoy en Gustolatino Gastronomía queremos unirnos a la celebración del día de los muertos (que se celebra el 1 y 2 de noviembre de cada año), muy tradicional y representativa en México y en otras partes de Centro América. Y es que la gastronomía latina y la cultura de Latinoamérica siempre ofrece celebraciones que año tras año forman parte de lo que significa la cultura latina. Por esto, queremos compartir con todos la receta de pan de muerto y unas imágenes deliciosas y divertidas. Recordemos una fiesta que forma parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, gracias a su colorido, tradición y significado colectivo.

¿Y qué mejor que una opción como estas galletas para celebrar el Día de los Muertos?, hasta el más gallina se atreve a comerse unas cuantas, aunque la verdad son tan bonitas que al principio cuesta un poco dar el primer mordisco… ¡espectaculares!

Las calaveras, los esqueletos y los altares son los protagonistas en este día y hacen su aparición (nunca mejor dicho) para celebrar en familia y con los amigos una fiesta que ha trascendido de generación en generación. Aquí la comunidad latina y en especial la mexicana, reivindica su identidad, donde quiera que esté, cualquier parte del mundo es válida para mantenerla…

Una de las tradiciones más arraigadas durante años, ha sido la de poner la ofrenda el día de la festividad y así honrar a las almas de los que se han ido.

Bocados dulces y por supuesto la compañía del chocolate mexicano que no puede faltar, hacen su presencia para dejar un mejor sabor de boca por el vacío de los que ya no están….

Y en este día tan significativo… no puede faltar el Pan de Muerto, una receta sencilla pero que forma parte de lo que significa participar de ese día y con ella nos despedimos.

Receta para el Pan de Muerto

Ingredientes:

  • 1/4 de taza de mantequilla o margarina
  • 1/4 de taza de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de azúcar
  • 20 de levadura panadera
  • 1/4 de taza de agua tibia
  • 2 huevos
  • 3 tazas de harina (sin cernir)
  • 2 c/das de té de anís
  • 3 c/das de té de azahar
  • Ralladura de una naranja
  • 2 c/ditas de azúcar adicionales
  • 1 huevo adicional para añadir la decoración

Para barnizar (opcional):

  • 1 c/da de harina para barnizar
  • 1 c/da de azúcar
  • 2 tazas de agua
  • 1 c/da de azúcar para espolverear

Preparación pan de muerto:

  • Disolver en una taza la levadura en el agua tibia con una cucharada de azúcar, dejar reposar durante unos 5 minutos para que empiece a fermentar (saldrá una espuma)
  • Añadir una cucharada de harina a la mezcla y revolver
  • En un cuenco mezclar bien el resto de la harina con dos cucharadas de azúcar y dos de sal
  • Sobre una superficie plana poner la harina mezclada en forma de volcán, dejando un espacio en el centro y añadir en él la mezcla de la levadura y los demás ingredientes: el resto del azúcar, la mantequilla, los 2 huevos, el té de anís, el té de azahar, la ralladura de naranja y la mantequilla
  • Amasar hasta que la masa adquiera una consistencia suave de la siguiente manera: estirar la masa, agarrando uno de los extremos en dirección opuesta (dándole unos cuantos golpes) y llevarlo de nuevo al centro.
  • Hacer esto durante unos diez minutos o más, girando la masa para trabajarla por todos lados, poco a poco se harán burbujas y la masa se empezará a separar de la superficie y su textura será muy elástica.
  • Pasar la masa al cuenco que se ha utilizado al principio, cubrirla con un paño de cocina húmedo
  • Dejarla reposar en un lugar templado o bajo el sol durante una hora y media, hasta que la masa duplique su tamaño
  • Una vez pasado el tiempo de reposo de la masa; volver a colocarla sobre la superficie previamente enharinada y trabajar durante unos 10 minutos más.
  • Separar un pedazo de la masa (aproximadamente 1 taza) para hacer los huesitos y la bola que se coloca encima del pan para darle ese aspecto tan tradicional.
  • Hacer una bola con el trozo más grande
  • Poner un poco de mantequilla y harina al molde en el cual hornearemos el pan
  • Precalentar el horno a 200º C
  • Colocar la bola más grande sobre el molde o placa para hornear, hacer un bolita pequeña y dar forma a los huesitos con los que se va a decorar el pan
  • Dejar reposar de nuevo toda la masa (unos 20 minutos aproximadamente)
  • Batir el último huevo y con él pegar la bola y los huesitos al pedazo más grande, tal como se aprecia en la fotografía y meter al horno
  • Hornear durante 15 minutos a 200º C y luego bajar la temperatura hasta 170º C (dejando el pan 10 minutos más aproximadamente), el olor a pan debe ser evidente antes de que se vaya a sacar del horno

Preparación del jarabe pan de muerto:

  • Poner en una cazuela los ingredientes a fuego medio
  • Remover constantemente hasta que se forme un jarabe con una consistencia medio espesa
  • Dejar enfriar y barnizar la superficie del pan, espolvorear un poco de azúcar para que se adhiera a la superficie

Tips gastronómicos pan de muerto:

  • Algunas personas sustituyen la levadura por pulque, lo cual le confiere un sabor diferente pero un toque también muy mexicano 🙂
  • La levadura no puede entrar en contacto directo con la sal porque no fermenta (que es lo que hace que crezca el pan)
  • Algunas recetas llevan más yemas, pero esto le aporta demasiada grasa a la receta, por lo que hemos optado por la versión “más ligera”
  • Como muchas recetas, esta es una versión del Pan de Muerto y como decimos siempre en Gustolatino Gastronomía, en la cocina como en la vida, las posibilidades son infinitas y dependen también de los gustos de cada cual
  • Para ahorrar energía, se puede calentar el horno a la más alta temperatura y posteriormente bajar a la deseada, esto hará que tarde menos
  • Las temperaturas son aproximadas, ya que cada horno de cocina es diferente, pero por supuesto el olor a pan será una señal inequívoca de que el pan está a punto de salir
  • En algunas recetas se le da un poco de brillo a la receta con el jarabe que se ha puesto como opcional aquí, y ya está, ¡que lo disfruten!

El mundo de los mercados limeños

(Escrito por Mariel Vera)

Frutas en mercado limeño

Frutas en mercado limeño

Siempre he creído que los mercados, al igual que los supermercados, son una buena manera de conocer una ciudad nueva. No sé si será por mi interés en ver productos nuevos, evaluar la diferente presentación de los mismos, conocer la información nutricional o las costumbres que se pueden ir deduciendo en relación a lo que las personas compran o no. En cada país o ciudad nueva a la que voy, trato de conocer los lugares donde venden alimentos para poder así ir aprendiendo un poco de su cultura y de su gastronomía. En Perú es muy importante poder conversar con los vendedores o “caseritos” de los productos en un mercado, de esto depende mucho que uno se lleve una experiencia grata de la visita al lugar, con alguna anécdota interesante y quizás con algún producto de más como regalo por la simpatía que se generó en el momento de compra. Es un “tip” importante a considerar, si ustedes no son de acá y les gustaría saber los mejores productos para comprar en los mercados peruanos, empezar preguntando:

“¿caserito/a qué fruta está rica para comer hoy?” o “¿caserito, que me recomiendas llevar hoy?”

Las respuestas pueden ser muy diversas, pero créanlo o no, en ningún momento que he conversado con los “caseritos” he recibido una mala actitud o una respuesta de mala gana. Por lo general termino sonriendo por alguna novedad que me cuenta el “casero” y el empeño que le pone de solo pensar en venderme más productos que están en temporada y se ven provocativos. Si están interesados en “regatear” para conseguir un mejor precio, definitivamente lograr un buen vínculo con los “caseros” nos augurará el éxito; en este caso la clave es decir “¿Y a mí a cuanto me lo dejas?”, lo cual suele funcionar para bajar un par de soles dependiendo de la compra que se esté haciendo y así podremos llevar más por menos :).

Visitando el mercado de Surquillo (Lima)

Visitando el mercado de Surquillo (Lima)

Hace unas semanas me pasé por un mercado “modelo” en Lima con unos amigos que visitaban por primera vez mi país, la idea era mostrar un concepto bastante ordenado y moderno. El mercado queda en el barrio de Surquillo, entre la Av. Ricardo Palma y Paseo de la República, ha sido renovado hace poco tiempo y ofrece excelentes productos de calidad a los clientes. En este se pueden encontrar frutas, verduras, preparados para platos, especias, frutos secos, carnes, pescados, mariscos y todo tipo de productos enlatados. Una gran diversidad para elegir, productos que están al alcance y que no siempre se encuentran en otros países, por más cercanos que estén ubicados.

Granadilla

Granadilla

Llegué al mercado junto con cuatro amigos de Londres con la idea de mostrarles el mundo del mercado del barrio de Surquillo. La verdad es que era la primera vez que iba con un grupo de extranjeros a este lugar, por lo que no sabía muy bien cuanto tiempo iba a durar el recorrido y el interés que les iba a causar ver productos que, para mí, son comunes y los consumo regularmente. Frutas como la granadilla, la chirimoya, la lúcuma, la pitahaya, el mamey o el pacae, fueron frutas que los chicos probaron para poder relacionar sabores nuevos con sabores que ellos ya conocían.

Chifles, imagen tomada por Dtarazona

Chifles, imagen tomada por Dtarazona

Otros productos que probaron los chicos fueron quesos de diferentes partes del Perú, frutos secos en general y chifles. Muchos de estos productos venían del norte de Perú y estos últimos son considerados como “snacks” crocantes, hechos a base de rodajas de plátano verde (conocido como plátano bellaco aquí en Perú), son fritos y salados. Gran cantidad de extranjeros se refieren a ellos como “chips” de plátano y suelen ser otra versión de los patacones, una preparación popular en los países caribeños y en otros de América del Sur.  Al igual que los chifles, existen chips hechos a base de camote en rodajas delgadas, que también es muy popular en Perú, el cual es muy usual en reuniones sociales informales como “piqueos” o aperitivos.

Los mercados en Lima suelen tener los precios más asequibles, especialmente si son los “mayoristas”; con la desventaja de ser los que se encuentran más alejados de la ciudad. Un limeño de clase media suele ir tanto a los mercados como a los supermercados y su elección depende del tiempo que tenga y la calidad de los productos que esté buscando. Personalmente recomiendo los mercados, ya que sus productos son más frescos y son la mejor elección en relación calidad – precio. Para que tengan una idea, una familia limeña formada por 5 personas puede gastar entre 100 y 200 soles en compras de frutas y verduras en un mercado, suficiente para alimentar a todos entre 7 y 10 días.

La experiencia de la visita al mercado fue muy divertida, con un par de anécdotas interesantes y con la alegría de poder confirmar que mi país tiene una gran diversidad de alimentos, ricos en sabor y color, distintos tipos de preparación y que su gente tiene mucha alegría para compartir; si es que uno se toma el tiempo de intentar conocer a las personas que están ahí y que con una sonrisa que les ofrezcas, te ofrecen su simpatía y de vez en cuando hasta puede que te pidan una foto (como nos pasó a nosotros) para recordar las historias que han vivido.

Si vienen a Perú, los invito a tomarse el tiempo de descubrir este mundo de los mercados, a veces poco conocido por los turistas y aunque algunos de estos espacios son más ordenados que otros, siempre se tiene la oportunidad de descubrir productos novedosos con sabores, olores y formas maravillosas; otorgando una experiencia única, mostrando la cultura de la gente y la diversidad de productos que se pueden probar sin aburrirse en el intento. Dicen que en la variedad está el gusto y definitivamente, en un mercado sí que se puede encontrar una gran variedad de alimentos que ofrecen calidad de nutrientes, calidad de vida y salud. Si lo hacen, esperamos que nos cuenten cómo les va. ¡Seguro que aprenden más de lo que imaginan!

Por último, quiero terminar este recorrido, mencionando otros mercados que son bastante surtidos en Lima y que seguro que no los dejarán indiferentes:
  1. Mercado de Monterrico: En la galería El Edén (Cruce de la Av. Encalada con Av. Primavera) en el distrito de Santiago de Surco. Acá se recomienda pedir ceviche en el mismo mercado; un plato tradicional en el Perú, hecho a base de pescado, limón y cebolla. Se puede conseguir un plato de ceviche por menos de 20 soles (aprox  5 dólares americanos).
  2. Mercado de Jesús María: En la Av. Arnaldo Marquez (distrito de Jesús María). También conocido por la buena variedad de pescados y mariscos, se puede probar un ceviche de pescado pejerrey o un plato de pejerrey arrebosado por un buen precio.
  3. Mercado Central: Cerca al barrio Chino, en el cercado de Lima, Av. Andahuaylas con Av. Huallaga, (es muy fácil llegar en taxi). Aquí se encuentran gran variedad de productos alimenticios para comer dentro del recinto o para llevar a casa, recomiendo probar los restaurantes cercanos que brindan comida china-peruana.

Chorrillana chilena, el clásico de clásicos

(Escrito por  Sebastián Baeza – COOKINGNOW)

Chorrillana chilena

Chorrillana chilena

La Chorillana es uno de los platos mas típicos del folclor de las cantinas chilenas. Consiste en un plato de papas fritas, cebolla frita, merquén (ají chileno), huevo y carnes picadas como pollo, res, cerdo y longanizas. Estos ingredientes se mezclan y se sirven en una abundante ración que generalmente se comparte entre varias personas (por lo que es muy común que en el momento de ponerse en la mesa, el camarero traiga cubiertos para más de una persona).

El origen de la chorrillana está ligado a la gran historia bohemia del puerto de Valparaíso y sus cantinas. Hoy por hoy es el plato más representativo de la región, tal ha sido el éxito de esta receta que tiene su propio “día nacional de la chorrillana” (en agosto) y algunas cadenas de comida rápida lo han adoptado también como uno de sus platillos en el menú diario. Este plato parece haber surgido del lomo a lo pobre, convirtiéndose en una versión un poco más moderna en la que se incorporan otras carnes.

Según las versiones que circulan por Chile acerca de su origen; una de ellas dice que surgió de la batalla de Chorrillos en la que los combatientes al finalizar su lucha prepararon un plato con los ingredientes que tenían a mano en ese momento. Otra versión dice que su nombre se debe a los jugos que desprenden los ingredientes de la receta en el plato (de manera que chorrean en él). La última versión sin embargo, cuenta que surgió en un casino de Valparaíso en donde se quería ofrecer a las personas un plato muy saciante que pudiera ser compartido por varios de los comensales. Tal es el interés que despierta este plato, que existe una polémica entre Chile y Perú por saber de dónde viene (y no se puede descartar la versión de que venga de Perú), pues este último también lo considera suyo y por supuesto, la polémica está servida (nunca mejor dicho…).

En general, esta receta tan criolla como es la chorrillana chilena es un plato que puede llenar el apetito hasta del más hambriento, su precio es muy barato y aunque la versión básica lleva las papas, la cebolla y el huevo al que se le añade carne tradicional por encima; muchos dueños de locales de Valparaíso y de otras partes de Chile se dieron cuenta de la aceptación del mismo y pronto  empezaron a ofrecer versiones de este en el que las carnes han sido escogidas por el comensal para satisfacer otros gustos. Ha sido entonces cuando han ido apareciendo versiones con lomo de cerdo, con mariscos o ¡hasta vegetarianas! es decir, que lo tradicional aquí no tiene por qué luchar con la dieta de los más exigentes.

Aquí les dejamos la receta en Gustolatino Gastronomía, para que preparen su propia versión y nos cuenten cómo la prefieren:

Ingredientes

  • 1 kilo de papas
  • 500 gr de carne a elección (pollo, res, cerdo, longaniza y recomendamos probar la versión con camarones)
  • 2 cebollas grandes
  • 4 huevos
  • 1 cucharada de merquén o algún ají en polvo rojo (idealmente ahumado)
  • Sal al gusto
  • Pimienta al gusto
  • Aceite para freír

Preparación

  • Cortar las papas en tiras y freír
  • Agregar sal a gusto y merquén
  • Cortar la carne en cubitos, freír y agregar un poco de merquén
  • Cuando la carne esté lista, retirar del fuego, agregar la sal y la pimienta
  • Picar la cebolla en pluma, freír junto con los huevos y revolver
  • Agregar sal a gusto
  • Montar el plato poniendo de base las papas fritas, luego la cebolla con el huevo y por último la carne

Tips

  • Si quieres quitarle un poco de aceite al plato, puedes cocer las cebollas en agua hasta que estén trasparentes y agregar merquén al gusto

Esperamos que disfruten de la receta, que bien puede ser una versión más y por supuesto como en muchas otras que se comparten en Gustolatino Gastronomía; en la cocina se pueden dar muchas versiones de un mismo plato, con lo que cada cual siempre la adapta a sus preferencias, a lo que tiene a mano y a su economía. Finalmente, decir que las versiones aportadas aquí (en términos históricos) son las más conocidas en Chile en relación a su origen, pero ninguna de estas está documentada como para saber a ciencia cierta cual es la fidedigna, lo que si está claro es que está muy buena, que es muy tradicional en Chile y por supuesto, forma parte de la comida latina.

El misterio de los restaurantes cubanos

Fotografía tomada por Marc Averette

Fotografía tomada por Marc Averette

La comida cubana es conocida en muchas partes del mundo, muchos de los platos más representativos forman parte de la gran despensa de comida caribeña y junto con otros países de la zona, mantienen una semejanza que recuerda los orígenes latinos y gran parte de los ingredientes que compartimos en muchas partes de América Latina. Sin embargo, de alguna manera su comida posee un halo misterioso, una especie de secreto muy bien guardado por los habitantes de este país. Estar de visita por Cuba es una experiencia única y asombrosa para todos aquellos que siempre han vivido en un sistema capitalista, en donde sus habitantes rebuscan a diario la manera de sacar adelante su familia y de cubrir sus necesidades básicas, pudiendo en algunas ocasiones, disfrutar de otros bienes de los cuales no son capaces de disponer de manera legal.

En este territorio rodeado por las aguas del Caribe, los restaurantes locales están llenos de secretos, pues en este país se pueden encontrar diferentes versiones de restaurantes típicos a las cuales se puede acceder por varios caminos. Cuba es un universo que difiere en muchos aspectos de otros territorios y su sistema socialista ha creado conceptos diferentes de lo que podría ser (en este caso) un restaurante normal en una ciudad normal. La República de Cuba, ese hermoso territorio de climas tropicales y temperaturas altas la mayor parte del año; cuyo colorido es frecuente en las calles más históricas del país y donde la alegría de sus habitantes se mezcla con el son cubano y con el olor a ron, cuenta con muchos restaurantes que pueden estar al alcance de gran cantidad de turistas deseosos por probar su esencia gastronómica con los platos más tradicionales.

En Cuba, existen numerosos “paladares” (que es como le llaman allí a los restaurantes), de los cuales los más importantes durante mucho tiempo parecen haber sido gestionados por el gobierno de Cuba, estos “paladares” tuvieron que ceñirse a los parámetros impuestos por el Estado; en el que tenían que tener un número específico de trabajadores, una oferta específica de platos o hasta contar con un número determinado de mesas para sus comensales. Estos comedores se han convertido en el punto de encuentro de numerosos visitantes que año tras año pasan por Cuba, con versiones gastronómicas de algunas propuestas criollas que son el deleite de muchas personas y que dejan memorias fantásticas, no solo por el sabor de su cocina, sino por la calidez de su gente que desborda hospitalidad por cada uno de sus poros.

Pero en Cuba, como bien se sabe, existen mundos paralelos y debido a su sistema de gobierno, son muchos los oficios y opciones que deben tomar día a día los habitantes de este territorio y es por eso que algunos de sus habitantes, ofrecen a estos turistas y visitantes las opciones encubiertas de otros restaurantes. Estos otros “paladares” o templos gastronómicos, acogen a todo aquel que quiera disfrutar de los sabores cubanos desde una perspectiva más auténtica, ofreciendo la oportunidad de degustar en un ambiente más relajado y sincero, lo que es la gastronomía cubana y la situación económica y social que forma parte del día a día. Esos seres incógnitos, ofrecen a sus visitantes la opción de tener pescado fresco, aún a sabiendas de que en Cuba, la pesca ha sido controlada también por el Estado y que la explotación de este tipo de recursos por particulares no ha sido legalmente aceptada durante mucho tiempo. Sin embargo últimamente, este panorama está cambiando y a medida que pasan los días, van surgiendo más “paladares” regentados por propietarios privados de manera legal, especialmente en la Havana, desde que Raúl Castro tomara el poder.

Calle cubana

Calle cubana

Como en muchas partes de Latinoamérica (no me cansaré de decirlo), la gastronomía cubana ha sido el producto de la influencia de sus inmigrantes y de la mezcla de estos con los habitantes locales; en Cuba la comida sabe a africanos con el son de sus tambores, a indígenas que poblaron sus territorios desde los inicios, a inmigrantes asiáticos y yucatecos y por supuesto, a herencia española. Todo esto ha engendrado sabores, texturas y aromas que se han visto representados en platos tradicionales como el cerdo (preparado en muchas versiones y muy adobado), en sopas que recuerdan la época de la conquista como el ajiaco (que en Colombia y Chile también poseen su versión propia), o platos tan archiconocidos como los “moros y cristianos”, “la ropa vieja”, el “aporreado de carne”, la “Yuca con mojo” o el “tamal en hojas”.

Y es aquí donde se ve una vez más, que la comida caribeña y en este caso la cubana, se zambulle en océanos de alegres colores que ofrecen sus tostones, sus frijoles negros diminutos, su inmaculado arroz blanco o el refrescante sabor de las frutas tropicales, dejando un dulce sabor hasta la añoranza de la vuelta.

Y como me imagino que muchos se preguntan… ¿pero dónde diablos voy a comer en Cuba? pues aquí tenemos un listado con algunas sugerencias con los “paladares” cubanos más populares para ir a comer comida cubana, espero que les sea de utilidad y que si alguno ha visitado uno de estos ¡que nos lo cuente por supuesto!

  1. Davimart: Este restaurante que también cuenta con alojamiento, se encuentra ubicado en Trinidad; goza de muy buena reputación por gran cantidad de viajeros que han pasado por allí, en él se pueden encontrar buenas opciones gastronómicas con comida caribeña y cubana sin dejar de lado la comida internacional. Del lugar se puede resaltar la amabilidad en el servicio y la buena presentación de los platos. Precios entre 6 € a 13 €.
  2. Doña Eutimia: Uno de los “paladares” más cubanos que se pueden encontrar en la Habana vieja. Este espacio se ha ganado el favor de los comensales que lo visitan por la buena calidad de su comida y el trato agradable; en él se pueden degustar los platos más tradicionales en un ambiente auténtico, ubicado en el corazón de la capital, es imprescindible el raspado de mojito. Precios entre 4 € a 11 €.
  3. San Cristóbal Paladar: El chef propietario resalta la identidad culinaria cubana en este lugar de la Habana, con el cerdo tradicional, yucas para acompañar y por supuesto una amplia variedad de opciones para los amantes de la comida de mar, sobresale su especial decoración y la amabilidad del personal. Precios entre 7 € a 30 €.
  4. El Tranvía: Con la añoranza de uno de los símbolos más emblemáticos de la ciudad de Cienfuegos, este restaurante ofrece un ambiente original y a la vez tradicional, un viaje en el tiempo en donde se mezclan los sabores locales con bebidas como el ron y el tradicional mojito. Saborear sus platos en el ambiente de la terraza puede ser una experiencia memorable para repetir. Precios altos en comparación con otros restaurantes, pero no tengo los números exactos, lo siento :(.
  5. BellaHabana: Con ambiente que se ha quedado en la época de los 50’s, este espacio ofrece un trato agradable con la oportunidad de saborear comida tradicional y opciones internacionales. Una de las mejores opciones en Cuba. Precios entre 7 € a 15 €.

¿Y tú, has probado alguno de los platos cubanos más representativos?, ¿has visitado algún “paladar” en Cuba?, te invitamos a que nos cuentes tu experiencia con la comida cubana y con los lugares donde ofrecen este tipo de platillos tan agradables y que recuerdan la identidad caribeña del pueblo cubano.