Jugo de guanábana

La guanábana es una fruta originaria del Amazonas, su sabor es bastante agradable, tiene un pequeño toque ácido pero en general es dulce, su textura es suave, contiene mucho Graviolalíquido y muchas semillas. Comúnmente esta fruta es de tamaño mediano a grande, ¡algunas son enormes! Con la que se pueden hacer litros y litros de jugos y variados postres. Quiero contarles, para los que no estén enterados, que esta fruta tiene propiedades anticancerígenas comprobadas, lo cual debería estar presente siempre en nuestros hogares.

A continuación les diré paso a paso, cómo preparar el jugo de guanábana:

1) Abrir la guanábana por la mitad o cortarla en 4 partes.

2) Sacar la pulpa con una cuchara para separarla de la cáscara.

3) A medida que se va sacando la pulpa por partes, se debe ir separando esta de las semillas, ya que son bastante grandes y la licuadora se dañaría en caso de no hacerlo.

4) Ir reservando la pulpa blanca en un cazo pues esto es lo que posteriormente vamos a utilizar para preparar el jugo o cualquier otra receta.

5) Poner dentro de la licuadora la pulpa de guanábana hasta casi la mitad, añadir azúcar al gusto (yo le agrego 4 cucharadas grandes), terminar de llenar el vaso con agua o si se prefiere con leche para que quede más espeso.

6) Licuar bien y ya está.

Como previamente le hemos sacado las semillas a la fruta, no será necesario pasarlo por el colador. Posiblemente nos sobrará pulpa, pues las guanábanas suelen ser bastante grandes (como lo he dicho antes), por lo que aconsejo que lo demás se reserve en el congelador para otras oportunidades y mucho mejor si se hace por porciones, de tal manera que se descongele solamente lo que se va a utilizar.

Bueno, pues que lo disfruten…ñami, ñami, ñami.

* ¡Chicos! Por último contarles que todas las partes de esta fruta se aprovechan ya que con las hojas, por ejemplo, se pueden hacer infusiones contra la gripe, las paperas, el insomnio y nerviosismo. La cáscara, las flores y las semillas también tienen múltiples usos 😉

Jugos de frutas

Desde que tengo memoria, crecí viendo a mi madre y mis abuelas como preparaban deliciosos jugos de frutas, para ellas la licuadora (como se le llama en Latinoamérica) ha sido uno de los grandes inventos ya que con esta se pueden transformar las frutas en los más exquisitos jugos. Me siento muy afortunada de haber podido disfrutar durante años de los cuidados de ellas y del amor que transmitían a través de estos.

La realización de un jugo es algo muy sencillo, sólo necesitamos frutas, azúcar, agua o leche si queremos que sea más espeso y con un toque diferente pues el sabor cambia dependiendo de la fruta elegida (aunque nutricionalmente parece que no es aconsejable mezclar la leche con la fruta).

En general, teniendo en cuenta que la medida de la licuadora es estándar, el proceso para que el jugo quede bueno y tenga bastante sabor a fruta es el siguiente:

1)   Verter la fruta cortada en pedazos y que esta ocupe casi la mitad de la licuadora.

2)  Añadir azúcar al gusto de cada uno, pero por mi parte yo agrego de 3 a 4 cucharadas grandes.

3)  Agregar agua hasta completar el litro.

4)  Licuar hasta que la fruta esté totalmente disuelta, cuidando de que la licuadora no se recaliente.

5)  Por último colar las semillas y/o la cáscara.

¿Parece sencillo cierto? ¿Y lo es! Lo único que hay que tener en cuenta es que cada fruta es diferente y dependiendo de sus características habrá que pelarla o separarla de su semilla (si esta es muy grande, para que no se estropee la licuadora). Como este zumo de Guayaba 😉